Las atracciones de siempre en Zaragoza

Todos recordamos nuestros viajes de infancia al parque de atracciones de nuestra ciudad o de alguna ciudad cercana. Los gritos a pleno pulmón en el tren de la Bruja, la diversión mezclada con ansiedad en la casa de los espejos, las colas interminables y los nervios incontrolables según se iba acercando tu turno, cuando te dabas cuenta de que ya no había vuelta atrás. Y eso por no hablar del orgullo cuando te bajabas triunfante de una de las atracciones más temerarias y veías las miradas aprensivas de los que aún estaban en la cola.

Todo esto permite rememorarlo o -para aquellos a los que estas vivencias les suenen a chino- vivirlo por primera vez el Parque de Atracciones de Zaragoza, un parque veterano -abrió en 1974- con algunas de las atracciones tradicionales que todos recordamos.

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Esa mezcla de atracciones clásicas y modernas que ofrece este parque queda patente con atracciones que harán las delicias de los más nostálgicos, como el Laberinto de los Espejos, el clásico Barco Mississippi lleno de trampas, los coches de choque, la Cueva del Horror, o la montaña rusa que parecía haber en todos los parques de atracciones españoles: La Mina, que sirve de iniciación en las sensaciones de vértigo que provocan estas atracciones. Además, el parque maño cuenta con piscinas para refrescarse en los meses más calurosos.

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Pero el parque también cuenta con las típicas atracciones de agua en las que salir calado de agua en un día de verano: el Gran Tikal o Río Navajo, con caídas de 40 metros, son algunas indicadas para los más intrépidos. El parque incluye una zona destinada a los más pequeños, con coches de choque a su medida, el laberinto del Dragón, un pequeño poblado plagado de toboganes, columpios o colchonetas en los que botar hasta quedar agotado. Para los más valientes hay atracciones como Revolution, una atracción llena de giros y loopings que te dejará boca abajo en el cielo, o el Vertical Twister, que te permitirá contemplar el parque a 20 metros de altura y 40 km/h de velocidad.

Para muchos, parte de la experiencia de ir al parque de atracciones es sentarte en la hierba a la sombra a comerte el bocadillo traído de casa; pero para los que no quieran, el parque cuenta con varias zonas en las que comer y comprar comida.

Además, durante las Fiestas del Pilar, este parque celebra desde hace más de 20 años una de las fiestas de la cerveza por excelencia: el Oktoberfest, en el que, durante la fiesta maña más típica, disfrutar de delicias gastronómicas alemanas, no aptas para vegetarianos.

En definitiva este parque es todo lo que puedes esperar para recordar algo de esas excursiones de infancia con bocadillos en la mochila y que terminaban con unas cuantas quemaduras por el sol y el cuerpo exhausto de haberlo pasado tan bien.

Imagen 1 de Hernando Medina en flickr.

Imagen 2 de parque-atracciones-zaragoza.