Haz que los pequeños sean mayores

Son muchos los niños que juegan en su casa a imaginarse que son adultos. Su imaginación echa a volar creando un mundo de fantasía en el que ellos son los padres y sus muñecos, los hijos. Unos hijos creciditos ya que suelen tener ya casa y coche propio.

Una fantasía que se multiplica por mil en el municipio de Renedo de Esgueva, en la provincia de Valladolid. Aquí encontramos el parque de ocio Valle de los Seis Sentidos. Si, leen bien, de los seis sentidos. Tras lo que hemos comentado antes, no hace falta ni decir cuál es el sexto: la imaginación.

Cuenta con una capacidad para 400 niños y con 60 zonas lúdicas. El parque se divide en distintas zonas y, dentro de él, se simulan los cinco sentidos conocidos, imaginación aparte. Precisamente, el objetivo de este lugar es que los más pequeños de la casa desarrollen los sentidos.

parque para niños

Fuente: Pequeocio.com

La primera zona de la que hablaremos es el Palacio de los Sentidos. Son las ruinas de un antiguo palacio. Aquí desarrollaremos el sentido auditivo a través de la escucha de distintos instrumentos musicales.

Seguimos con la Pirámide. Se trata de una pirámide de 13 metros con un tobogán por el que bajaremos a una velocidad desorbitada, causando una gran sensación de sorpresa y llenando el cuerpo de los niños de adrenalina.

Si para montar en la Pirámide hay que ser atrevido, el nombre de la siguiente zona lo dice todo, el Valle de los Valientes. No puede disfrutar cualquiera de este lugar. Cuenta con numerosos columpios asociados entre si los cuales se balancean con solo mover uno. Esto causa una sensación de diversión e inseguridad puesto que podemos estar parados y que, de repente, sin esperarlo, se mueva nuestro columpio.

Pero si hay un lugar en el que disfrutan los más pequeños es en el Corazón de Esgueva. El objetivo será cruza de una orilla a otra del riachuelo que nos encontramos aquí. Para ello podemos utilizar la balsa. También dispone de un puente colgante de cuerdas.

Por último, el Bosque rascanubes. Se trata de la zona en la que disfrutan mayores y pequeños. Aquí, ambos pueden realizar tirolina y se encuentran, entre otras cosas, pasadizos elevados o cuerdas para trepar. Una divertida forma de acabar el día en familia.