Final para “el peor zoo del mundo”

animlaes-muertos-en-zoo-de-gazaCuando Ziad Oweidha decidió abrir un zoo en la ciudad de Jan Yunis jamás habría podido imaginar que, tras 10 años de actividad, se vería obligado a abandonar su sueño.

Su intención era muy simple, dar la posibilidad a los niños que viven en esta ciudad de la Franja de Gaza para poder ver animales exóticos de otras partes del mundo, como el resto de los niños.

Con esta noble intención Oweidha logró acumular hasta 92 animales en sus instalaciones, ahora en proceso de ser abandonadas.

Y es que tras el impacto que tuvieron unas fotografías publicadas de las pésimas condiciones en las vivían aquí los animales provocaron que un equipo de veterinarios voluntarios, el Four Paws, se decidiesen a viajar a esta peligrosa zona de Palestina para intentar rescatar a los animales que allí intentaban sobrevivir.

Si bien la intención de Oweidha era buena, hay que señalar las condiciones no resultaban apropiadas ni tan siquiera allá por 2006, cuando se abrió el zoo. Según miembros de Four Paws, la falta de conocimientos por parte de los veterinarios presentes en la ciudad y la falta de medicamentos hacían imposible el buen mantenimiento, y eso antes de los conflictos armados, los bombardeos y la difícil situación político-económica lo complicasen todo mucho más.

Todo comenzó con la operación militar israelí llamada Margen Protector en la que se produjeron una serie de bombardeos continuos en la Franja que se saldaron con más de 100 palestinos muertos y miles de heridos. Esta operación provocó que los animales del zoo no pudiesen ser atendidos correctamente durante 50 días y apenas recibiesen comida.

El peligro de morir durante un bombardeo se unió a las dificultades para encontrar comida, que suponía un gasto de entorno a 300 dolares diarios, y ante la falta de público no quedó más remedio que llegar a un acuerdo con la organización de veterinarios antes de que muriesen los animales.

Four Paws se vio obligada a intervenir ante una lamentable situación que quedó reflejada en una serie de fotografías que mostraban a los animales vivos junto con otros momificados, lo que supone un grave peligro de infecciones. Tras la entrada de la organización el pasado 21 de agosto se ha comenzado un plan para trasladar a los 15 animales que han logrado sobrevivir en tal estado. Dicha operación se está viendo también afectada por los bombardeos israelíes, por lo que se han visto obligados a acelerar todos los pasos del rescate, en el que destaca el tigre Laziz, ahora hacinado en una pequeña jaula y que será llevado a Sudáfrica, donde le espera una hectárea para el sólo, con arboles, un lago, césped,… en fin, un espacio adecuado. Los cinco monos serán llevados a un centro especializado en Israel y el resto de animales a Jordania.

A pesar de que la organización Four Paws ha pedido al dueño del zoo Ziad Oweidha que no vuelva a cometer el error de abrir aquí su negocio, este considera que el lugar era bueno antes de la intervención militar israelí. Algo similar deben pensar las autoridades palestinas, que han enviado a un grupo de veterinarios a colaborar con los veterinarios de la organización para intentar aprender sobre el cuidado a animales exóticos de este tipo, formación que les imposible adquirir debido al bloqueo al que está sometida Gaza y que provoca situaciones tan lamentables como la vivida por estos animales, y por toda la población palestina.