Viajar con mochila y no destrozar tu espalda en el intento

Puede que tú mismo lo hayas sufrido, puede que lo hayas visto por la calle…gente encorvada con mochilones a la espalda. A veces parecen que van tan a gusto, otros parece que llevan una colección de pesas en la mochila.

A la hora de hacer viajes de aventura, o de practicar un turismo activo, las cómodas maletas trolleys quedan desechadas, sus ruedas -muy cómodas para el asfalto de la ciudad- no resultan muy conveniente cuando viajamos por entornos más naturales. Por esto, todo el mundo debería tener una práctica mochila de viaje para esas escapadas al campo, de senderismo, de acampada o de turisteo por una ciudad en la que estamos de paso.

mochila03_opt¿Qué debéis tener en cuenta para comprar una mochila que no os tenga todo el viaje pensando en el dolor de espalda u hombros que tenéis?

Los primero a considerar es que la mochila está pensada para cargar la mayoría del peso sobre vuestra cadera, es decir, vuestras piernas. Sí, vuestros hombros deberían tener apenas peso. No es esa la idea que tenemos de las mochilas, ¿no? Llevando el peso sobre los hombros no aguantarías más de una hora llevándola. Este reparto del peso se consigue ajustando bien la mochila contra la espalda y de tal manera que la parte baja de la misma quede justo sobre vuestra cadera. Por esto es importante comprar una mochila acorde a vuestras medidas. Existen mochilas para mujeres cuyas correas a la altura del pecho se encuentran en una posición distinta a las de los hombres, otras con menor circunferencia de cinturón, para la gente con la cintura más fina…

mochila01mochila02Este consejo nos lleva al segundo básico en las mochilas, antes que mirar aspectos como la capacidad o que tenga un tejido impermeable, mirad que tenga un buen cinturón y, a ser posible, que sea acolchado. El cinturón de la mochila hace el 70% de la misma, es lo que os salvará hombros y ayudará a repartir el peso, además de asegurar una buena sujeción de la mochila.

Otro aspecto importante a la hora de comprar una mochila es la capacidad de la misma. Estas mochilas se venden con capacidad en litros, pueden ir desde los 20 litros hasta los 90. El tamaño medio recomendable es alrededor de los 55 kilos, indicado para viajes de una semana o para los que queréis una mochila básica y normal. Si la cargáis menos, estas mochilas se pueden ajustar y permiten llevar un máximo de unos 15 kilos encima. Es poco probable que utilices una mochila superior a los 65 litros.

Con estos requisitos básicos, ya estáis listos para comprar una mochila de viaje. Ya sólo queda llenarla (¡no demasiado!) y salir de viaje. Un último consejo: equilibra el peso de la mochila, no pongas todo el peso al fondo o en la parte superior de la mochila. Este croquis te ayudará.

No todo está en internet

Queramos o no, Internet forma ya parte de nuestras vidas y ocupa una posición más relevante de lo que nos imaginamos. Así, para absolutamente todo recurrimos a este medio de comunicación que nos facilita el día a día. También a la hora de reservar nuestras vacaciones, Internet es el medio más usado. Ya sea un gran hotel o una discreta casita rural en el medio del campo, la vía más usada es la internauta.

Casa rural

Pero ¡ojo!, no todas las casas rurales que existen aparecen en las webs. ¿Las razones? Muchas de ellas están gestionadas por personas mayores que no tienen acceso a internet y que ven en él un gasto más, precisamente en un momento donde los viajeros disminuyen a la par que los ingresos.

Si quieres tener un completo listado sobre las casas rurales que existen en un determinado lugar, no te quedes sólo con la búsqueda a través de internet, pues no todas estarán allí. Rastrea otros medios como las guías en papel o incluso si llamas al ayuntamiento de la localidad, probablemente ellos te puedan facilitar los teléfonos de las casas rurales que se encuentran allí.

Turismo activo como alternativo al tradicional

La hermosura natural y arquitectónica de nuestro país hace que muchos viajeros no se conformen con hacer el turismo tradicional, siguiendo a un guía y escuchando sus explicaciones sobre la historia o los acontecimientos acaecidos en su interior. Hay viajeros que prefieren implicarse más en su visita a un lugar desconocido, completamente nuevo.

Y para eso precisamente está el turismo activo, que además de disfrutar del paisaje y más intensamente del lugar, hace que nos impliquemos más en el lugar y en las actividades que allí se desarrollan allí. 

Alto Tajo

El Centro de Turismo Activo Alto Tajo ofrece programas para todo tipo de viajeros: empresas, campamentos, familias, colegios y despedidas adaptando las actividades al tipo de peregrino que quiera disfrutar del lugar. Así por ejemplo, para aquellos que viajen en familia, se encontrarán con actividades adaptadas para ellos, con divertidos rápidos que no implican peligrosidad para nadie o todo tipo de rutas B.T.T, piragüismo, tiro con arco o visita a cuevas.

Este tipo de centros además facilita la posibilidad de descansar en los alojamientos que ponen a tu disposición para que así, día tras día, puedas disfrutar de las actividades sin tener que alejarte mucho del lugar.

Imagen: de zumito en Flickr