De pino a pino, aventura en los árboles

Es una tarde de verano cualquiera. Miramos al cielo y muchos niños (y no tan niños) se mueven agitadamente entre las copas de los pinos, corriendo hacia delante, saltando, deslizándose, retrocediendo y volviendo a empezar. ¿Qué es esto? ¿Acaso es la involución de la especie, la vuelta al lugar del que bajamos siendo monos?

Bueno, no exactamente, aunque sí se trata un poco de hacer el mono. Nos encontramos en De pino a pino, un parque de aventuras en el comunero de Revenga, en la localidad burgalesa de Quintanar de la Sierra. El nombre no deja lugar a demasiadas dudas: entre pinos se desarrollan los circuitos de este parque. Pero no es ningún paseo, ya que entre la subida y el descenso nos encontraremos todo tipo de obstáculos, como lianas, balancines, puentes que se mueven de un lado a otro y tirolinas. Cada uno de los cuatro recorridos tiene una dificultad diferente, para adaptarse así a niños y adultos de todas las edades.

Además del parque, su ubicación en Pinares es privilegiada, y es una estupenda ocasión para visitar la zona. Por ejemplo, no te puedes perder Neila y sus lagunas glaciares, ideal para rutas y excursiones en familia.

Rollercoaster Tycoon o cómo ser un magnate de los parques de atracciones

“¡Cómo me gustaría ser diseñador de montañas rusas!”. Esto es algo que todos hemos pensado en algún momento al subirnos a una en cualquier parque de atracciones. Menudo trabajo de ensueño, y más si luego tienes viajes gratis. ¿Pero qué hay que ser para conseguirlo? ¿Ingeniero? ¿Físico? ¿Feriante? ¿Niño?

Bueno, hay una manera más sencilla: Rollercoaster Tycoon es un videojuego que te permite convertirte en el gestor de un parque de atracciones. Y por gestor entiende que vas a poder controlar todo: desde el precio de la entrada hasta el número de animadores, desde la localización de cada atracción hasta la de todo el mobiliario. Y, por supuesto, las montañas rusas.

El juego integra un diseñador de montañas rusas de todo tipo: de madera, metal, colgantes, lanzaderas… Imagina un recorrido locoque pase por túneles, se retuerza como una serpiente y después de esa subida, con todos confiados, zas, llega de nuevo una pendiente mortal. El límite es la imaginación. Y tu presupuesto, claro.

Pero cuidado con excederte, que las cosas pueden salir mal. Puedes quedarte sin dinero a mitad de obra, o pasarte con la intensidad del recorrido y que el mareo de los visitantes te deje un bonito reguero de vómitos (de verdad). Paga mal a los limpiadores y los mecánicos y ya tienes la combinación perfecta para que el parque escape a tu control.

¿Te ves capaz de encargarte de todo? Prueba entonces una de las versiones de este videojuego, la última es del 2014 pero hay otra en camino. ¡Pero abróchate bien el cinturón antes!